En un post anterior comentamos la inutilidad del antivirus frente a determinadas acciones realizadas por el usuario. Concretamente comentamos que uno de los modos más comunes de infectar nuestras máquinas era mediante el acceso y aceptación de las condiciones de páginas web que nos ofrecen maravillosos regalos o nos amenazan con virus peligrosísimos.
El antivirus no puede evitar que nosotros mismos nos infectemos o cedamos información activando y aceptando las condiciones que nos dan en cualquier página web. Pensemos que visitando y aceptando los mensajes de estas páginas web es como si alguien por la calle nos propusiera rellenar un formulario y firmar aceptando las condiciones que ellos quisieran.
Pongo por caso los famosos SMS con coste que, una vez aceptas las condiciones en el primero, empiezan a enviar tres mensajes diarios por 0,30 € el mensaje. Al llegar la factura te encuentras con 30 € adicionales por la recepción de dichos mensajes (y encima no te puedes quejar porque tú mismo aceptaste el servicio).
Los perfiles de las redes sociales también son caldo de cultivo para este tipo de timos en los que, como mínimo, el delincuente obtiene información nuestra directamente de nuestro perfil.
Nuestro vecino, Tecnodelitos, nos habla detalladamente de algunos de los últimos engaños que existen en Facebook. Marcelino Madrigal también nos hace algunas recomendaciones sobre estos temas y, como yo, recomienda tener cuidado con las páginas que visitamos y el peligro de pulsar ACEPTAR, sin leer las condiciones.
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